Tijuana es una ciudad vibrante y colorida, y su frontera es la más cruzada a nivel mundial por los migrantes que van a Estados Unidos. El muro fronterizo que divide la ciudad de San Diego se conoce popularmente como La Línea, donde hay cruces pintadas en memoria de los inmigrantes que han muerto tratando de cruzar. Los fines de semana la gente suele reunirse en la playa y mirar hacia el otro lado, como si estuvieran de picnic, con el profundo deseo de vivir el sueño americano.

Pero hablar de la frontera no es solo hablar de migrantes, drogas, muerte y dolor. La frontera es movimiento, intercambio, cultura, diálogos y otros puntos de vista. Se trata de relaciones que se crean bajo la superficie entre dos países.